LA DOBLE CARA DE UNA ENFERMEDAD (La Anorexia Nerviosa)

LA DOBLE CARA DE UNA ENFERMEDAD (La Anorexia Nerviosa)

 

El otro día me encontré con una compañera, que rápidamente se marchaba de la facultad para acudir a una charla sobre la Anorexia Nerviosa. Al preguntarla más cosas sobre tal acontecimiento, me contó que se trataba de una conferencia dentro de un “Curso de la Psicopatología General”, celebrado y organizado en el Aula I de la FUNDACIÓN JIMÉNEZ DÍAZ y El Instituto de Estudios Psicosomáticos y Psicoterapia (IEPPM). Como en otra ocasión yo ya había acudido a unas Jornadas organizadas por el mismo instituto, me animé a acompañarla.

Cuando llegamos al aula, me asombró la cantidad de gente que acudió. La sala estaba casi llena. Después de unos breves momentos de espera a que todo el mundo estuviera sentado, comenzó la charla de mano de la Dra. Aurora Dezcallar.

A parte de que quedé muy contenta con las Jornadas realizadas por este instituto, la anorexia nerviosa es un tema que me interesa mucho, tanto desde un punto de vista profesional, como futura psicóloga, como desde un punto de vista personal, al tener muy cerca un caso de este tipo. Una de mis mejores amigas cayó en las garras de esta terrible enfermedad, y casi sin darnos cuenta nadie a su alrededor, parecía una persona completamente distinta a la que conocíamos. La relación terminó mal, pero todavía, a veces, me paro a pensar en ella, e intento comprender cómo era posible que se hubiese convertido en una persona completamente diferente.

Este trastorno es muy duro, y no sólo para la persona que lo sufre, sino para todos los que nos encontramos alrededor. Un sentimiento de vacío, de desesperanza, de impotencia; creo que no soy capaz de expresar explícitamente con palabras lo que sentí en aquella época.

Pero dejando a un lado mi vida personal, quiero señalar algunas cosas que me han parecido interesantes de la charla, la cual fue realmente corta, porque es este un trastorno de gran complejidad, para poder sintetizarlo en tan sólo una hora y media. Por ello La Dra. Aurora Dezcallar tuvo que acortar mucho todo el material que tenía preparado.

Anteriormente había leído mucho acerca del tema, pero creo que siempre se pueden aprender cosas nuevas y enriquecerte.

Por ejemplo, la doctora presentó una fases por las que puede pasar la enferma y que, en mi caso personal, pude identificar claramente en la evolución que siguió mi amiga. Las fases son:

– La decepción, el duelo: En esta fase puede ser importante una posible inducción del trastorno de alimentación en la hija, cuando anteriormente, o de forma paralela aparece en la madre (este era el caso de mi amiga, su madre también tenía serios problemas con la alimentación).

– “Subidón”, está consiguiendo lo que quiere, con lo que esto la produce una sensación de control, que la falta en parte de su vida.

– Aparición de angustia, depresión, hiperactividad estereotipada.

Otro dato que desconocía era que se pueden dar una serie de características comunes que se van a repetir en todas las chicas o chicos que caen en la anorexia, aunque siempre va a haber una clara influencia de la estructura de personalidad previa.

La anorexia, es capaz de borrar estructuras previas estableciendo patrones nuevos, toman la Anorexia como identidad.

En este tipo de trastornos, como en muchísimos más, es importante hacer una recapitulación de la infancia de la paciente, así como de su adolescencia, puesto que esta última es “una recapitulación de la infancia”.

El síntoma de estos pacientes es “va a ocultar tanto como muestra”.

“Las pacientes transmiten un lenguaje físico del que el terapeuta tiene que captar el sentido para poder transmitirlas un significado”.

Algunos rasgos claves de su personalidad, son:

Que no piensan, sino que más bien actúan. Aparece mucho la negación y restricción del campo cognitivo. Presentan muchas dificultades para hablar de la infancia, y normalmente ésta suele ser bastante problemática.

Puede aparecer la anhedonia y es muy importante evitar el autosabotaje.

La Anorexia nerviosa,…qué las lleva a las chicas a aborrecer su propio cuerpo, a verse gordas, estúpidas, feas, imperfectas. Son los chicos, las amigas, la publicidad, las modelos, las modas, o tan sólo se encuentra dentro de uno mismo?. Quizá, la culpa del autodesprecio hacia uno mismo sólo la tenga la “crítica”, esa autocrítica que nos habla, no nos deja pensar, nos exige continuamente, nos paraliza, nos hace tener miedo, nos hace pensar que no somos válidos. Pero por qué estas chicas no luchan contra ella, por qué no la hacen callar y la demuestran que valen muchísimo, que son bellísimas, y por qué no se aceptan. Pero realmente este es todo el problema?; ¿qué oculta la máscara de la anorexia? ¿quién está detrás? Quizá una infancia desgraciada, demasiadas críticas, demasiados reproches, abusos, palizas, abandonos, incomprensión, aislamiento.

“Quién mueve los hilos de esos títeres, que en un intento de buscar la perfección, puede encontrar la absoluto destrucción”.