El pasado 5 de junio se cumplió un año de la vuelta del hijo pródigo, al club de sus amores. Ese mismo día de 2006 se cumplía el sueño de toda la familia de Estudiantes y fundamentalmente de él, de Juan Sebastián Verón. Fue un día especial, cargado de emociones y donde hoy basta con repasar las tribunas albirrojas para comprobar cómo siente, admira y quiere, el hincha a La Brujita.
Su amor incondicional por la camiseta pincha influyeron para que Sebastián vuelva a su casa. Aquella fría noche en el estadio de 57 y 1, con una multitud que no salía de su asombro al ver al ídolo luciendo la roja y blanca. La Brujita dijo. "Es un sueño hecho realidad. Hace once años que me fui de acá y tenía muchas ganas de volver porque lo sentía como una cuenta pendiente en mi carrera. Hoy tengo esta posibilidad de decidir por mi mismo y eso me pone muy contento. Y esta decisión, aunque fue trabajada y dura para todos, por suerte lo pudimos hacer para disfrutar de este momento que esperábamos".
¿Cómo describir de mejor forma a un jugador de fútbol que entre cuyos logros se encuentran: un ascenso a Primera División y un campeonato con el club de sus amores, tres ligas locales (Lazio, Manchester United e Inter.), cuatro Copas Italia (dos con el Inter, una con el Parma y una con la Lazio) y tres Supercopas de Italia (dos con el Inter y una con la Lazio)?...
Según la Real Academia Española, se denomina bruja a aquella persona dotada de ciertas habilidades mágicas, que esporádicamente las emplea con la finalidad de causar daño. Por lo tanto, ¿quién puede negar que la “Brujita” tiene una pegada mágica que esporádicamente le causa daño a algún arquero?
Juan Sebastián Verón nació el 9 de marzo de 1975 en la ciudad de La Plata. Hijo de Juan Ramón, integrante del equipo que consiguiera en 1968 la Copa Intercontinental frente al Manchester United en Old Trafford.
Con pocos partidos disputados, pero ya demostrando esa inusual mezcla de entrega y elegancia para jugar; el poderoso Boca Juniors le echó el ojo.
Tras su paso por el “Xeneixe”, la Sampdoria de Italia le abrió las puertas de un territorio que significaría muchísimo para Sebastián: Europa. Lugar donde pasó gran parte de su vida, en la que maduró como persona y jugador.
En su próximo club fue donde festejó su primer título (además del mencionado ascenso). Con el Parma ganó la Copa Italia en 1998.
Después de allí, y siempre en el país de la pizza, fue transferido a la Lazio, institución en la que tuvo un año fabuloso. Durante el 2000 logró el Calcio, una nueva Copa Italia y una Supercopa de Italia.
Luego, la “Brujita” tuvo que aprender a cantar “We are the champions” porque en el 2001 festejó otro campeonato, esta vez con el Manchester United.
Tras ese victorioso paso, el Chelsea fue su siguiente camiseta, pero con menos suerte tuvo que dejarlo en 2004.
Después de la experiencia inglesa, Verón volvió al país donde parecía sentirse más cómodo: Italia. Regresó allí gracias al Inter, conjunto donde volvió a destacarse y ganó la Copa Italia en dos ocasiones y una liga.
Su último gran paso es conocido por todos. Sebastián quería volver a casa y Sebastián volvió a su casa ese 5 de junio de 2006. Consiguió el Apertura 2006 y conquistó un clásico por 7 a 0.
Entonces, ¿qué más se le puede agregar a un enorme...¡GRACIAS BRUJITA!? |